Formatea JSON, o averigua exactamente dónde se rompe.
Todo ocurre dentro de tu navegador. Nada de lo que pegues aquí llega a nosotros ni a nadie más.
Los navegadores informan de la posición del primer problema, no de su causa. Las causas más frecuentes son una coma después del último elemento, comillas simples en vez de dobles y un salto de línea sin escapar dentro de una cadena.